Un año más, el puerto de Majalinos acogió a los participantes de la andada organizada por la Plataforma Ciudadana "Nuestros montes no se olvidan". Un grupo de valientes nos dimos cita a las 9:30h de la mañana en el puerto de Majalinos desafiando a las predicciones del tiempo, que amenazaba lluvia. Quedamos allí para recordar a nuestros montes y para defender otras maneras de hacer las cosas en la gestión forestal, frente a las que han imperado hasta ahora. Queremos que se tenga en cuenta a la población local en las labores de resturación de incendios.

 

Comenzamos la jornada con la lectura del Manifiesto por la creación de la Mesa de los Bosques, un llamamiento al diálogo y a la transparencia hacia el Gobierno de Aragón, con el que pretendemos motivar un debate serio y ordenado sobre la gestión forestal, desarrollado con la participación de varios actores del sector, con el objetivo de definir acciones de mejora. Para ello hemos elaborado el manifiesto, solicitando el apoyo de la sociedad civil e intentando comprometer a los partidos políticos para desarrollar desde la Dirección General de Participación Ciudadana esta iniciativa.

 

Nos acompañaron durante el recorrido varios representantes de asociaciones vinculadas a la Plataforma ciudadana y vecinos de Ejulve, Cañizar, Crivillén, Andorra, La Zoma y La Cañadilla. También estuvieron con nosotros el alcalde de Ejulve, el alcalde de La Zoma y la alcaldesa de Crivillén.

 

Iniciamos la marcha hacia el alto de Majalinos con los nubarrones acechando sobre nuestras cabezas. Enseguida observamos los avances en la retirada de madera quemada, aunque solamente se ha trabajado la zona de monte público y no se ha tocado el monte privado. Por otra parte, nos encontramos con muchos troncos apilados pendientes de recoger y zonas con todos los árboles cortados cubriendo el suelo, como si hubiera pasado un tornado. Una estampa muy triste que genera además impotencia, porque ni los vecinos de la zona ni los propios ayuntamientos tienen conocimiento directo de los trabajos desarrollados.

 

Llegamos al alto de Majalinos para hacer nuestra primera parada de rigor, retomamos fuerzas para continuar con la marcha. Las torres de comunicaciones del Alto Majalinos todavía conviven con los árboles quemados del incendio de 2009.

Esta es la cara que se nos quedó cuando llegamos a la Fuente La Navarra. Sentimientos encontrados, rabia e indignación, que pasamos a explicar a continuación.

 

Esta fuente a mitad del recorrido había sido la sorpresa agradable de la marcha del año 2010, paramos a descansar y disfrutamos de sus praderas verdes y de sus aguas, un oasis entre la catástrofe (foto 2010).

 

En el 2011 nos encontramos con una auténtica aberración, el paraje de la Fuente La Navarra había sido destrozado con una actuación enmarcada dentro de los supuestos planes de restauración. La creación de un punto de agua para helicópteros con un abrevadero para el ganado sobre una solera de hormigón, había supuesto el fin de la Fuente La Navarra tal y como la conocíamos. En vez del regatillo de agua y los cañizales naturales, nos encontramos con una gran cárcava de barro que cubría la tubería de canalización del agua hacia el depósito anti-incendios. El alcalde de La Zoma nos explicó que trató de convencer a los ingenieros de desplazar el depósito más cerca del municipio para evitar estas afecciones, pero no le hicieron caso. Posiblemente conozcan muchas técnicas de ingeniería, pero suspenden en sensibilidad social. El único espacio que mantenía su verdor y su atractivo en la zona había sido destrozado. Queremos denunciar públicamente este hecho, porque justifica nuestra existencia como Plataforma. Este ejemplo, así como otros que nos hemos encontrado estos meses (apertura de pistas, arrastre de troncos, fajinas y empalizadas inútiles, etc.), podrían haber sido resueltos con más eficacia si se hubiera tenido en cuenta a la población civil y a los ayuntamientos.

 

Dejamos atrás la Fuente La Navarra o lo que queda de ella, para avanzar hacia el pico de los Tres Mojones. Aún se está retirando madera en la zona, en los lotes municipales de Ejulve y La Zoma. Los ayuntamientos van a recibir poco dinero por las toneladas de madera retiradas y aún hubieran recibido menos si hubiera sido por los responsables de la administración (otra cosa que queremos denunciar públicamente), que esperaban en acuerdo con las empresas madereras dejar pasar el tiempo para desesperación de los ayuntamientos y así poder sustraer la madera prácticamente gratis. Aún tienen la poca vergüenza de reprochar a los ayuntamientos de La Zoma y Ejulve que querían hacer negocio con el incendio. ¿Qué negocio hacen los ayuntamientos con sus montes quemados, si eran su principal atractivo?

 

Llegamos al punto cumbre de la marcha, el pico Tres Mojones (1.618 metros). Un mirador magnífico, a pesar de tener el cielo encapotado y la amenaza de lluvia inminente. Un grupo de senderistas bajó por la pista marcada, mientras que otro nos adentramos monte a través para avanzar por un atajo monte a través de la mano de Manuel, 76 años, vecino de La Cañadilla. Nos sorprendió la lluvia a todos y tuvimos que aligerar el paso para llegar a nuestra meta, pero descubrimos paisajes impresionantes que ha pesar de estar afectados por el incendio seguían manteniendo una gran belleza.

 

Un almacén agrícola nos permitió refugiarnos del agua para recuperar fuerzas, los vecinos de la Cañadilla se volcaron con los senderistas. Subiendo a recoger los coches al puerto Majalinos, un grupo de 20 machos de cabra montés nos sorprendió cruzando la carretera, demostrando que este territorio sigue teniendo vida a pesar de estar convaleciente tras el fuego arrasador de 2009. Por cortesía de unos vecinos de Ejulve, pudimos disfrutar de una paella que nos reconfortó tras la mojadina y todos los caminantes juntamos nuestros víveres para compartirlos. Encarna, la mujer de Manuel, preparó unos deliciosos buñuelos y café de puchero para el postre. El año que viene valoramos repetir la marcha senderista con comida organizada e inscripción, para poder darle mayor atractivo al evento y disfrutar de la sobremesa todos juntos.
 

Creemos muy necesario el apoyo de todas aquellas personas, entidades, partidos, asociaciones, etc., para las cuales este patrimonio natural tiene un valor incalculable como fuente de beneficios ambientales y también de desarrollo económico y sostenible del medio rural. No podemos concebir la situación actual, nos estamos jugando el paisaje futuro de nuestros montes para los próximos 50 años y no tenemos voz ni acción los principales afectados, los vecinos que rodean el desastre. 

Esperamos que a través de la difusión de los objetivos de la plataforma y del apoyo a través de la recogida de firmas, entre otras acciones, que se puedan generar, sean cada vez más las personas comprometidas con esta problemática que, a día de hoy, parece haber retornado al olvido. ¡Nuestros montes no se olvidan! 

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