Fuente: Gobierno de Aragón

El director general de Gestión Forestal, Alberto Contreras, ha presentado hoy el conjunto de medidas de restauración ambiental que el Departamento de Medio Ambiente ha puesto en marcha en las zonas afectadas por los grandes incendios del verano, que calcinaron un total de 22.083 hectáreas, 18.864 de ellas forestales. El objetivo de estas actuaciones es la restauración de la cubierta vegetal y de las masas forestales para que cumplan sus funciones ecológicas, ambientales y económicas.

En las actuaciones de limpieza, que ya se iniciaron en 2009 con un Plan de Choque, continúan este año, en el que trabajarán unas 500 personas en labores de retirada de madera y limpieza de montes, entre personal de las cuadrillas, trabajadores de la empresa TRAGSA, de las empresas extractoras de madera y personal de coordinación.

El director, que ha recordado las condiciones meteorológicas extremas que se dieron en los meses de julio y agosto de 2009 y que desencadenaron los siniestros, ha informado de que una vez valorados los daños, se estima en 52,7 millones de euros el coste de las actuaciones de restauración forestal y medioambiental en las zonas afectadas por estos grandes incendios. En concreto, la valoración incluye los fuegos de Fayón, Morés, Aliaga-Ejulve, Valdetormo, Alloza, Cedrillas-Corbalán, Mazaleón, Los Olmos-Alcorisa, Jaulín-Valmadrid, Valtorres y San Gregorio. De las 22.083 hectáreas calcinadas, 18.864 de ellas son forestales y 3.218 no forestales.

El Departamento de Medio Ambiente ha programado un conjunto de actuaciones prioritarias a desarrollar en el periodo 2009-2017 que prevén una inversión de unos 39 millones de euros, que contarán con financiación del Gobierno de Aragón y del Gobierno Central a través de los Ministerios de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y el Ministerio de Defensa, y cuyos trabajos principales consistirán en la extracción de madera quemada y el fomento de la regeneración natural en montes de utilidad pública.

En una segunda fase 2012-2017 se prevé una inversión de unos 13 millones de euros. Esta segunda fase estará condicionada a la evolución de los trabajos de limpieza de montes de la primera fase y de la previsible capacidad de regeneración natural de los bosques.

Este conjunto de medidas se han definido tras un exhaustivo trabajo técnico de valoración de daños por parte de los técnicos del Departamento de Medio Ambiente, y contando con las aportaciones de los municipios y entidades locales afectadas.

Alberto Contreras ha destacado la importancia de las primeras actuaciones de limpieza y extracción de madera, por lo que el Departamento de Medio Ambiente ya puso en marcha un primer Plan de Choque el año pasado.

Plan de Choque

Los trabajos previstos en estos primeros años dan continuidad a las actuaciones del Plan de Choque puesto en marcha en septiembre de 2009 de manera inmediata tras los incendios, y en el que ya se invirtieron 2,8 millones de euros. En estos primeros trabajos de urgencia participaron 25 cuadrillas, unas 180 personas, y se acometieron las medidas más urgentes de limpieza de montes.

A estos trabajos de limpieza y extracción de madera se ha sumado la licitación de 9 aprovechamientos madereros a empresas del sector forestal, 8 de ellos en la provincia de Teruel y 1 en la de Zaragoza.

Estos trabajos tienen su continuidad en 2010, año en el que trabajarán unas 500 personas en total.

Actuaciones hasta 2017

Las actuaciones que van a llevarse a cabo en la primera fase hasta 2017 pueden separarse en dos grandes bloques.

      – Medidas de limpieza, regeneración natural e infraestructuras

Se continuará con los trabajos de extracción de la madera quemada, con objeto de favorecer y contribuir a la regeneración natural posterior y eliminar el riesgo de enfermedades y plagas, y se realizarán trabajos de ayuda y fomento de la regeneración natural mediante la realización de tratamientos silvícolas, con el fin de salvaguardar la persistencia de las masas forestales y proteger al suelo frente a procesos erosivos. Estos trabajos también incluirán la construcción de fajinas o albarradas mediante el troceado y acordonamiento de los restos vegetales para reducir la escorrentía y pérdida de suelo, así como para favorecer la regeneración.

En función de la vegetación y la capacidad de regeneración de cada zona, a partir de 2012 se valorará la necesidad de repoblación y, en caso de hacerse necesario, se favorecerá y respetará la vegetación natural que haya sobrevivido al incendio y se emplearán especies autóctonas.
También se realizarán las actuaciones necesarias ligadas a la mejora de hábitats en las zonas afectadas que estén dentro de la Red Natura 2000.

En este primer periodo, también se abordará la reparación y construcción de caminos forestales para la ejecución de los trabajos de restauración y posterior gestión de las masas, y actuaciones de corrección hidrológico-forestal.

   –  Infraestructuras de prevención de incendios forestales

Dentro de las medidas propuestas, se incluye la creación de una red de cortafuegos dentro de las áreas afectadas por los siniestros, que se enmarcará dentro del Plan de Áreas Cortafuegos de Aragón que desarrolla el Departamento de Medio Ambiente. Esta red tendrá aproximadamente 60 kilómetros, sobre la que se apoyará una red secundaria de 26 kilómetros, con la que se pretende compartimentalizar las superficies forestales de manera que se eviten masas forestales continuas de más de 2.500 hectáreas.

Parte del mantenimiento de estos cortafuegos se realizará a través del Plan Medioambiental de Ganadería Extensiva para el mantenimiento de cortafuegos.

Estas infraestructuras preventivas se completarán con la construcción y mejora de 15 puntos de agua que permitan el abastecimiento óptimo de los medios de extinción.

Presentación de las actuaciones en el territorio

Alberto Contreras ha anunciado que a lo largo de las próximas semanas se trasladará con técnicos de la Dirección General de Gestión Forestal y de los respectivos Servicios Provinciales del Departamento de Medio Ambiente a las zonas afectadas por los incendios, donde mantendrá reuniones con los respectivos alcaldes para hacer seguimiento de las actuaciones realizadas hasta el momento y el desarrollo de las medidas específicas de cada zona. “Es un plan elaborado, en el que no se ha dejado trabajar desde septiembre de 2009, y además hay un plan específico para cada una de las zonas afectadas”, ha destacado Contreras.

Novedades en el operativo de extinción de incendios

El director ha adelantado algunas novedades previstas para el operativo de extinción de incendios de este año, y ha dicho que está previsto aumentar el periodo de contratación a 47 de las 70 cuadrillas de la empresa pública Sodemasa que componen el operativo, de manera que ninguna cuadrilla trabajará menos de 7 meses (antes trabajaban menos de este periodo 36 cuadrillas). Esto supone un incremento de unas 170.500 horas de trabajo, un 18% respecto al año anterior.

Además, Contreras ha explicado que tras las sesiones de valoración de la actuación del operativo de extinción durante la pasada campaña, se han tomado varias decisiones y medidas encaminadas a mejorar la coordinación y la integración de la población civil en el operativo. Una de ellas es que se trabajará con los ayuntamientos y, en colaboración con la Dirección General de Interior, se solicitarán dos coordinadores locales, especialmente en las zonas de mayor peligro de incendios, para facilitar el trabajo coordinado con los voluntarios.

El Departamento de Medio Ambiente ya ha elaborado la Orden de Incendios de este año, que se publicará previsiblemente en el Boletín Oficial de Aragón el próximo sábado, y que establecerá el periodo desde el 1 de abril hasta el 15 de octubre como de peligro de incendios y de prohibición de hacer fuego al aire libre.

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